Postre · Dulce · Snack · Repostería
Galletas blanditas por dentro y crujientes por los bordes, con trozos de chocolate negro. La receta favorita de la casa.
Precalienta el horno a 180°C y forra dos bandejas con papel de horno.
Derrite la mantequilla y deja templar.
En un bol, mezcla la mantequilla con el azúcar moreno hasta integrar.
Añade el huevo y la vainilla. Bate bien.
Incorpora los copos de avena, la harina de almendra, el bicarbonato y la sal. Mezcla.
Añade el chocolate troceado y mezcla con espátula.
Refrigera la masa 15 minutos (esto ayuda a que no se extiendan demasiado).
Forma bolitas del tamaño de una nuez y colócalas separadas en las bandejas — se extienden bastante.
Aplástalas ligeramente con la palma de la mano.
Hornea 11-12 minutos. Los bordes deben estar dorados pero el centro seguir blandito.
Saca y deja enfriar 5 minutos en la bandeja antes de pasar a una rejilla. Acabarán de hacerse fuera del horno.
Sacar las galletas un poco crudas es el truco — siguen cocinándose con el calor de la bandeja. Aguantan 1 semana en tarro hermético. La masa cruda se puede congelar en porciones para hornear al momento.
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